Un entorno de trabajo saludable y seguro se define, siguiendo a la OMS, como aquel en el que los recursos humanos colaboran en un proceso de mejora continua en base a indicadores sobre el espacio físico de trabajo, el medio psicosocial (incluyendo la organización del mismo y su cultura), los recursos personales y las formas en que trabajadores, organizaciones y comunidad se orientan a una mejor calidad de vida.

“La idea es completar el planteo tradicional basado en protección y prevención con un enfoque de promoción de la salud. Se sabe que las condiciones en que el trabajo se ejecuta afectan de alguna u otra manera a cada persona, no sólo en relación a la seguridad determinada por el estado del medio ambiente, sino también en cuestiones de tipo organizativo, responsabilidad, relaciones interpersonales. Tampoco hay dudas de que ciertos hábitos personales o sociales pueden, a la vez, influir en las organizaciones y hasta en la comunidad próxima…” (www.prevencionar.com)

 El Registro Nacional de Lugares de Trabajo Saludables es un espacio para que aquellas organizaciones que cumplen con los requisitos puedan ser consideradas para su certificación por parte del Ministerio de Salud de la Nación Argentina.