Luego del contacto inicial, se acuerdan encuentros orientados a la presentación de las partes, sus intereses e inquietudes. A partir de ese material y teniendo en cuenta la definición de los problemas a tratar, se bosquejan conjuntamente lineamientos básicos del proyecto (conforme, también, a las distintas variables en juego, como ser cultura del entorno y de la organización, marco normativo, perfil del factor humano, características edilicias, presupuesto y otras). Posteriormente se proponen ámbitos de trabajo, especialmente bajo la forma de foros, técnica seleccionada por conjugar una estructura formal y a la vez permeable a distintos emergentes.

Estos espacios generativos se sustentan en el aporte insoslayable de los interesados directos y guardan similitud con las características de los “micromundos” según explica Peter Senge (La quinta disciplina. Granica. 1992); por ejemplo:
-permiten a los directivos y equipos comenzar a aprender haciendo mientras abordan importantes cuestiones sistémicas;
-comprimen el tiempo y el espacio, de modo que resulta posible experimentar y aprender aunque las consecuencias de nuestras decisiones se hallen en el futuro o en partes distantes de la organización.

Consecuentemente, se espera la creación de instrumentos (ejemplos: protocolos, algoritmos) de utilidad para gestionar cambios, que serán llevados a cabo para y con los mismos recursos de la entidad convocante en coordinación con la consultora.

En síntesis quedan diferenciadas dos dimensiones básicas:
-El foro in situ, que, desde cada organización, fomenta oportunidades de participación activa de los involucrados.
-El foro virtual, que, en esta misma página, ofrece un entorno multimedial destinado a divulgar la síntesis de cada emprendimiento y otros temas relacionados; un espacio abierto, capaz de recibir y ofrecer permanentes aportes de quienes deseen involucrarse.

Entonces, un nuevo estado de cosas, un nuevo foro…