“La inteligencia emocional es un valor en alza en el mundo laboral. Los buenos trabajadores ya no se miden sólo por su coeficiente intelectual. Aquellos empleados capaces de gestionar sus emociones en el puesto del trabajo tienen muchas más posibilidades de prosperar… O dicho de otra forma, ser listo no siempre es sinónimo de éxito, mientras que tener habilidades para desplegar con inteligencia las emociones sí abre muchas más puertas de las que se creía y ayuda a acelerar los ascensos laborales… (www.lavanguardia.com) Leer más…